viernes, 19 de agosto de 2016

Petróleo entra en jornadas alcistas...y el barril venezolano también.

Los precios del petróleo entraron en territorio alcista, lo que completa un giro de 180 grados tres semanas después de haber caído en territorio bajista. Las alzas de los precios responden a una caída de las reservas y a conversaciones de que la OPEP podría imponer un límite a la producción.
El crudo marca ahora un incremento de 22% desde que se ubicó por debajo de US$40 el barril el 2 de agosto, la más reciente de una serie de oscilaciones radicales que por dos años han caracterizado el mercado del petróleo.
Los precios siguen estando más de la mitad por de bajo del nivel registrado en 2014 de US$100 el barril, pero también han subido más de 80% en tan sólo seis meses, luego de tocar un mínimo de una década de menos de US$30 el barril.
La última racha de ganancias se deriva principalmente de las conversaciones de los grandes productores de crudo del mundo sobre cooperación y posibles topes de producción, incluyendo tanto a la Organización de Países Exportadores de Petróleo como Rusia. Datos dados a conocer el miércoles que muestran caídas en las reservas de crudo y gasolina de Estados Unidos siguen aliviando los temores de un exceso de oferta y llevaron a los operadores que apuestan por una caída de los precios a dejar el mercado.
El crudo estadounidense para entrega en septiembre terminó la jornada con un alza de 3,1% a US$48,22 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Fue la sexta alza consecutiva y acumula una ganancia de 16% en ese lapso, la racha alcista más prolongada y alta en porcentaje desde abril.
El crudo Brent, la referencia mundial, subió 2,1%, a US$50,89 el barril en la Bolsa de Futuros de Europa, ICE. También acumula un alza de 16% en seis sesiones.
El mercado encontró apoyo en los datos publicados el miércoles por el Departamento de Energía de Estados Unidos, que mostraron que las reservas de petróleo se redujeron en 2,7 millones de barriles la semana pasada, mientras que los inventarios de gasolina fueron 2,2 millones de barriles menores.
“Ver que las reservas de gasolina en Estados Unidos caen con solidez durante tres semanas consecutivas ha eliminado parte de la presión bajista en el mercado y, además, están las negociaciones sobre la congelación [de la producción] de la OPEP [Organización de Países Exportadores de Petróleo]”, explicó Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas en SEB Markets.
Aun así, el fugaz encuentro del Brent con la barrera de los US$50 pone de manifiesto la creciente especulación entre los operadores y los inversionistas de que los pesos pesados de los países productores de petróleo no están comprometidos con limitar su propia producción para impulsar los precios.
Barril venezolano tambien en semana positiva.
La cesta petrolera venezolana experimentó un alza de 3,86 dólares y cerró en la semana en 39,40 dólares por barril, lo que representa un incremento de 10,86%, en comparación con los 35,54 de la pasada semana. 
El Ministerio de Petróleo y Minería informó que en agosto la cesta venezolana mantiene un promedio de 36,10 dólares por barril, mientras que en el transcurso del año refleja una media de 32,39 dólares por barril.
WSJ

DIARIO LA VERDAD

miércoles, 17 de agosto de 2016

Ministro Jesus Faría: "“Traigan sus divisas que las van a recuperar...” (+NdR)

El ministro de Comercio Exterior , Jesús Faría, exhortó al sector privado a que traigan al país, las divisas que tienen en el exterior y aseguró que recuperarán su inversión.

“Una empresa trae sus divisas en forma de materia prima y exporta, garantizamos que no los vamos a limitar al 60-40, que es la proporción que existe ahora. Que retenga el 100% hasta que recupere su inversión, cuando cumpla, esto se vuelve a repetir de una manera automática”, aseguró.

Estima que “hay 500 millardos de dólares del sector privado en el exterior, bien sea en  depósitos de empresarios o de particulares. Les ofrecemos esa posibilidad”, dijo.

“Traigan sus divisas que las van a recuperar, pero las tienen que generar por exportaciones”, precisó el titular

Citó que el Ejecutivo Nacional ha puesto en práctica una estrategia económica con el fin de recuperar las divisas y las exportaciones, según dijo en Globovisión, el ministro.

Señaló que a través del sistema flotante Dicom se obtienen las divisas para la compra de materia prima que servirá, posteriormente, para producir y exportar.

“Se han entregado divisas para los sectores que se están priorizando. Los mismos empresarios están utilizando sus divisas, los que exportan generan sus divisas (…) una parte la invierten y la otra la reportan al BCV”, expresó.

Atribuyó el desabastecimiento de insumos a la escasez de divisas necesarias para suplir el mercado  y  dijo que continuarán trabajando con  los empresarios que “entienden que la economía es una cosa y la política es otra”.

El Mundo Economía & Negocios.


NdR

Con más que justificado escepticismo toma la gente este tipo de anuncios, que de alguna manera determinan "apertura" dentro de los controles impuestos. Sin embargo, y no por beneficio de la duda sino por el del sentido común, esto parece una medida insalvable dentro del esquema del control cambiario.

Esta modalidad puede generar algún beneficio, muy poco en realidad, en cuanto a la generación de divisas, motivado esencialmente a la mermada capacidad prioductiva del sector privado, y más aún exportadora. Sin embargo, el hecho q se reconozca la divisa a la tasa Dicom y que, efectivamente, se permita el mantenimiento del 100% de la generación de divisas en moneda extranjera, resultarían en un impulso importante para las empresas con capacidad exportadora, no solo de productos, sino igualmente de servicios. Medidas como ésta , así como la apeertura de la frontera para la importación libre de productos básicos desde Colombia, como está ocurriendo en la frontera del Zulia; obedecen al reconocimiento por parte del gobierno de la incapacidad de mantener la subvención de las importaciones con dólares baratos y la necesidad de cubrir el terrible desabastecimiento que presenta el país.

Son paños calientes que deben mejorarse aun más para que de verdad ayuden a bajar la fiebre, no todos en el gobierno están convencidos de ellos, si lo puede aprovechar mientras dure, hágalo.

Fernando Serrano G.

lunes, 8 de agosto de 2016

Un petróleo a precio bajo. (+NdR)

Parece que en este mes de agosto reviven los fantasmas del pasado. Primero fueron los bancos que a raíz de la publicación de los test de estrés golpearon nuevamente a los mercados financieros y extendieron la preocupación sobre su salud por toda Europa. En la misma semana, esta que dejamos, también ha hecho acto de presencia nuevamente el petróleo y el precio tan bajo con el que cotiza. Otra vez los nervios se dispararon cuando el West Texas Intermediate, WTI por su acrónimo en inglés, se situó por debajo de los 40 dólares por barril. En ambos casos, tanto a los problemas de los bancos como al del petróleo, la respuesta más probable sea que en ningún momento los problemas existentes se resolvieron.
En el caso del petróleo recordarán que el WTI llegó a cotizar por debajo de los 30 dólares. La razón del desplome del precio del crudo no es otra que el enorme exceso de oferta existente en estos momentos. La producción de petróleo no convencional, el denominado fracking, ha hecho que hayamos tenido que revisar las existencias mundiales de hidrocarburos. Donde antes encontrábamos un petróleo finito en un breve plazo de tiempo, hoy sin embargo parece que nos quedan muchos años como para ver agotado esta fuente de energía. Esta elevación de las existencias se produce en un momento en que el petróleo habría alcanzado su máximo nivel de protagonismo. El mundo parece empeñado en ir sustituyendo esta fuente de energía por otras mucho más sostenibles y sobre todo limpias. Además, el fuerte encarecimiento del precio del petróleo, previo al desplome, ha llevado a una utilización mucho más eficiente de motores y maquinarias que utilizan los derivados del petróleo como fuente energética. Además hay que añadir que desde hace dos años o tres años el mundo ve como se desacelera el ritmo de crecimiento mundial, añadiendo más presión a la baja en el consumo del otrora oro negro. Encima, a ese menor consumo se le añade la incertidumbre del Brexit, que restará puntos al crecimiento mundial. Ha sido precisamente el referéndum inglés el hecho que ha provocado nuevamente caídas del precio del petróleo después de la recuperación hasta algo más de los 50 dólares por barril.
Los países productores, ahora nuevamente con Estados Unidos a la cabeza, se han lanzado a una frenética carrera por extraer crudo. Arabia Saudí en ningún momento ha dejado de producir todo lo que puede y más. A este elevado ritmo de producción se le une además el hecho de que Irán ya tiene acceso normalizado a la exportación de su crudo. Tal ha sido el ritmo de producción que ni siquiera había sitios convencionales para su almacenamiento, debiendo inventarse nuevos espacios para su almacenamiento. Los países productores saben que los días de gloria del petróleo han pasado, tal es así que muchos países que durante décadas han vivido de esta fuente de riqueza de forma única, hoy se ven obligados a reinventar el modelo económico de los mismos. Buen ejemplo es la misma Arabia Saudí o los Emiratos Árabes como ejemplo de lo que acabo de comentar.
No es de extrañar pues que con un exceso de oferta como en la historia no se había visto, unido a un consumo mucho más moderado, la caída del precio del petróleo estuviera más que garantizada. Cierto que una cotización por debajo de los 30 d.p.b. parece demasiado baja, pero también que a mi modo de ver un precio por encima de los 45 dólares e antoja muy elevado, más por encima de los 50. Si el WTI, así como el resto de petróleos de referencia lograron subidas muy importantes, desde prácticamente 26 dólares en marzo a los 52 donde marcó el pico recientemente, fue a mi modo de ver por una serie de circunstancias como huelgas, servicios de mantenimiento, averías y demás circunstancias que provocaron una momentánea caída de la producción. Pero todas ellas eran circunstancias transitorias y que en ningún momento solucionaban el problema de fondo: sobreproducción y demanda más contenida.
En ningún momento desde el derrumbe del precio en 2014 nos situábamos por encima de los 100 d.p.b., aún cuando el máximo histórico es aún mayor los países productores, con la OPEP a la cabeza, han sido capaces de ponerse de acuerdo y eso que Rusia ha intentado aproximarse a la Organización. Nadie quiere, o mejor no pueden, dejar de bombear.
Están los productores con precios de extracción muy bajos, pero comentaba anteriormente, ellos saben que los días de gloria del petróleo tocan a su fin, de ahí su interés en extraer todo lo que puedan en estos momentos. Están los productores con costes más altos, éstos se ven en la obligación de sacar todo el crudo que puedan, pues muchos de ellos han realizado importantísimas inversiones. El dinero de esas inversiones hoy lo tienen que devolver, junto con sus intereses, a los acreedores.
Desee luego parece muy difícil a la vista de los hechos de que el petróleo se establezca por encima de los 45 d.p.b. Más probable es verlo por debajo de ese nivel. El problema del petróleo es un ejemplo clásico de la formación de precios entre la ley de la oferta y de la demanda. Es muy difícil ver ascensos importantes, más si los países con menor precio de producción tienen prisa por bombear. Debemos acostumbrarnos a niveles bajos en precios, pero ¿están los países productores y dependientes exclusivamente del petróleo en disposición de afrontarlo? Este es el auténtico problema, la dependencia de un precio alto.

eleconomista.es

NdR

Realidades distintas en el marco del artículo precedente para 2 miembros de la Opep.

Semanas atrás fué noticia que Arabia Saudíta tuviese un proyecto para "cambiar" su industria petrolera por una diversificación de su aparato productivo, acompañado de una poderosa emisión de acciones de Aramco, su estatal petrolera. Lo planteado determinaría un cambio de la geopolítica petrolera a nivel mundial, que no parece avizorarse mientras esos cambios no vengan apalancados por precios altos, destacando además, que poco tienen para desarrollar en los vastos desiertos de Arabia, por lo que la inversión de ese país es, y de seguro seguirá siendo, fuera de su propio territorio. Por lo anterior, seguro seguiremos viendo una pelea de precios, y una optimización de costos, pero sin duda, en ambos casos, buscando una estabilidad con perspectivas al alza.

El caso Venezuela, es considerablemente más dramático, la estrategia es bombear y al más bajo costo, ninguna de las 2 alterntivas es viable para PDVSA, tanto, que ya estan fijando como estrategia financiera un canje de sus bonos con vencimiento en el 2017 (ver Análisis de Wells Fargo sobre un posible canje de bonos Pdvsa 2017 ); saben que deben optimizar los pocos recursos que generen y diferir al máximo sus pagos, aun cuando eso implique que no entrará dinero fresco para inversión. La apuesta es una recuperación de los precios.

 Fernando Serrano.